Libro de Historia

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PÁGINA 2 Iglesia del Evangelio Eterno

Marcos Gutiérrez Zagoya

 


Marcos Gutiérrez Zagoya (1931 – 1987) Nació en Tepetitla Tlax, el 19 de Agosto de 1931, de religión metodista desde su niñez se distinguió por su obediencia, disciplina y dedicación, que se reflejo en un constante deseo de superación, que le llevo a ser un excelente varón. Trabajando en una fundidora sus escasos recursos le impedían llevar calzado los pies, ante tal situación sus compañeros le hostigaban a tal grado que le propusieron da un par de zapatos si adoraba la imagen de la virgen de Guadalupe: situación a la que él no accedió, pues su convicción era firme y sus principios desde hace tiempo empezaron a mostrarse de una manera muy preciosa. En el continuo batallar de su vida, estudio un curso en la Hemil School, de mecánica automotriz y diésel a través de correspondencia. Con un afán inquebrantable de triunfar en la vida. Fue el año de 1949, a la edad de 18 años, cuando se dio de alta en las filas del ejercito mexicano, donde obtuvo el grado de sargento primero en la XXV zona militar, de XXI regimiento de Caballería mecanizada de la ciudad de Puebla; desenvolviéndose después en la obra material de la vía ferrocarrilera, ChihuahuaPacifico, en este trabajo prestó sus servicios como mecánico, pero dentro del él llevaba algo latente en el corazón; servirle a Dios. Fue en un campamento de la compañía constructora “El Águila” en Palo Dulce, Chihuahua que al encontrar un compañero de nacionalidad norteamericana del mismo oficio, quien era miembro de nla iglesia Bautista y que en sus momentos de convivencia hablaron de la Palabra de Dios, en este mismo lugar Dios puso el medio para que él fuese instruido por un predicador del Evangelio Eterno, este hombre fue el Pastor Isaías Ceseña, quien les mostro con la luz de las Sagradas Escrituras el camino que lleva a la salvación y un día del mes de noviembre de 1957 en el rio de Chinipas del Estado de Chihuahua, fueron bautizados en el Nombre de Jesucristo los matrimonios Gutiérrez y Vance. Pocos días después regreso a Tepetitla Tlax, su tierra natal, para dedicarse a hablar el Evangelio con toda vehemencia. Sus deseos eran buenos pero su experiencia poca, ante esta situación él decide ingresar a un seminario teológico metodista, pero Dios no le permitió pues el Espíritu Santo seria quien le revelara por su Santa Palabra, el mensaje que debía pregonar. Entonces determino hacer venir al Pastor que le bautizo e iniciar el trabajo de evangelización. Siendo el promotor de este Evangelio glorioso y estableciendo el culto formal en la casa del Hermano Herminio Méndez durante cinco años. Por el mes de enero de 1960, nuestro inolvidable hermano comienza a hablar de la Palabra de Dios en San Juan Tetla, Puebla. Donde se estableció la iglesia y donde una ocasión, el invocar el Nombre de Cristo, la tierra tembló por la presencia del Espíritu Santo. Fue para él un gran aliciente la conversión al trabajo que realizaba en las filas de nuestro Señor Jesucristo; año de grande bendición para él porque a los pocos meses se establece la Iglesia de Cristo en Teacalco, Tlax. prosiguiendo después el trabajo en Santiago Michac, Tlax.; donde hasta el día de hoy persevera la Santa Doctrina. 

Foto de 1962 Aprox.  San Juan Tetla, En Casa del Hermano Pedro de la Rosa, Se aprecio a los hermanos (a) Olivia Montiel, Luisa de la Rosa, Adolfo Sánchez, Conchita Montiel Ramírez, Elpidia Ramírez, Lucha Diáz Zagoya con su hija Nohemi, Roberto Zagoya, Lupita Zagoya, Lupita Castillo, Evangelina e Isaias Ceceña, Macario Ortega, Leticia Zagoya, Marcos Gutiérrez, Socorro Montiel, Alfonso Pérez, Roberta, Luisa, Julio Ortega, Eufracia, Leonor Zagoya, Juan Zagoya y Angelina Zagoya, Jacob Díaz Zagoya, Daniel Diaz Zagoya, Hijo de la hermana Luisa, Raquel Chino, Elena Parra, Pablo Díaz Chino, Armano Zagoya, Agustin de San Juan Tetla, Hija de la Hermana Luisa. En el centro abajo se encuentra la Hermana Paulita de San Juan Tetla muy atenta con todos los hermanaos.

Foto de 1962, casa del Hermano Herminio. Se aprecia a los hermanos, Oliva Montiel con una hija de Marcos Gutiérrez, Marcos Gutiérrez, Luisa Pérez, Jeronimo Pérez, Nunila Pérez, Isaías Ceceña, Raul Ortega, Lidia Zagoya, Raquel Chino, Evangelina, Casimira Osorio, Julio Ortega, Ricardo, Damian, Evangelina, Felipa Cano Pérez, Lupita Zagoya, Lupita Castillo Hernández, Gloria y su hija Eunice (esposa del hermano Jacinto) Leonor Zagoya Castillo, Luisa de San Juan Tetla.

Durante el año de 1963, colabora en la edición de la revista “UN VERDADERO MENSAJE” y Dios le permite que el año de 1964 se construyera la Casa de Oración den Tepetitla, tan necesaria para la adoración del Dios Eterno. Desde luego que como cristiano sufrió grandes tribulaciones, como la del año de 1966 donde la iglesia en Michac es perseguida por la gente que no comprende el significado de la preciosa Palabra de Dios; así como la perdida que causo la muerte del Pastor Isaías Ceceña en 1974. Cinco años más tarde estando al frente de la Iglesia como Pastor General, le toca iniciar una relación fraternal con la Iglesia gentil de Cristo, su buen carácter y sobre todo la misericordia que lo caracterizo lo hizo llevar un ministerio tierno y compasivo, su solvencia permitió diversos viajes a diferentes estados de la Republica mexicana, llevando siempre las alegres nuevas de salvación. Era la segunda quincena de Julio del año de 1987, cuando acompañado de los pastores Job Zagoya y Prisciliano Zavala, viaja a Ciudad de Guerrero Chihuahua, regresando al estado de Sinaloa y Sonora y estar finalmente en Tepetitla el 25 del mismo mes, el primero de agosto de 1987, por la tarde en la ciudad de México una muerte instantánea le sorprende, acontecimiento inesperado que causo gran consternación en toda la iglesia. 

Pero su predicación, el discernimiento sobre la doctrina del apóstol Pablo y sus himnos (porque fue gran compositor de alabanzas) lo hacen vivir aun entre nosotros y hacen que nuestro corazón vibre con cantos como: “A Cristo mi Señor”, “El día se acerca”, “La media noche llega”, “Vestíos de Cristo”, y como escribió en su himno “Santo Espíritu Divino”, “Obediente al mandamiento el bautismo recibí, desde entonces muy contento canto porque renací”, “pido al Señor que me conceda ser fuerte y fiel para tener allá morada, gloria y honor traedle a Él”. (Pregonero de Justicia No. 2)

 

 

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